.: el turismo aventura :.

El turismo aventura contempla actividades mediante las cuales las personas pasan de ser espectadores a ser protagonistas del paisaje. Trekking, mountain bike, kayak, cabalgatas, rafting, rappel, tirolesa, etc., son actividades que requieren un esfuerzo físico que puede ser moderado o elevado dependiendo de la elección del itinerario y del estado físico de la persona. Lo bueno es que en la Argentina, tenemos un menú para todas las personas: Desde un trekking por alta montaña a más de 4000 m.s.n.m. de varios días de duración, pasando por paseos por bosques milenarios, kayak en ríos de aguas blancas o en tranquilos lagos hasta escaladas en roca o sobre los hielos de los gigantescos glaciares del sur.

Lo que debe quedar en claro es que al entrar en contacto con la naturaleza hay que seguir ciertas reglas que la naturaleza misma impone y que hay que respetar. Debemos ser respetuosos y concientes de la preservación del medio ambiente y de que nuestro paso no deje una huella imborrable en los diversos hábitats. Especialmente no dejemos residuos y de esta manera podremos seguir disfrutando por siempre de las bellezas que nos ofrece nuestro mundo.

"Las gotas de mi sudor que caen a la tierra son un tributo a la naturaleza".

El ecoturismo protege al medio ambiente mientras que ayuda que la comunidad se desarrolle en una manera sostenible.

El ecoturismo empezó a usarse hace alrededor de veinte años, pero sólo en años recientes empieza a representar una opción viable de conservación del patrimonio natural y cultural de los pueblos, fomentando al mismo tiempo la noción de desarrollo económico sustentable.

En 1983 Ceballos Lascurain, arquitecto y autor, definió al ecoturismo (o turismo ecológico) como una modalidad de turismo responsable: El viajar por áreas naturales sin perturbarlas, con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar tanto sus atractivos naturales (paisajes, flora y fauna silvestres), como las manifestaciones culturales que allí puedan encontrarse.

Se hace evidente que el aumento del turismo en zonas naturales delicadas puede tornarse en amenaza a la integridad de los ecosistemas y de las culturas locales, si no se lleva a cabo conforme a una planificación y administración apropiada.

El número creciente de visitantes a áreas delicadas desde el punto de vista ecológico puede provocar una considerable degradación del ambiente. De la misma forma, la afluencia de visitantes y la prosperidad pueden perjudicar de muchas formas a las culturas indígenas. Además, las variaciones climáticas, de las tasas cambiarias y de las condiciones políticas y sociales, pueden determinar que la dependencia excesiva del turismo se convierta en un negocio riesgoso.

Empero, el mismo crecimiento crea oportunidades significativas para la conservación y para beneficio de las comunidades locales. El ecoturismo puede rendir ingresos sumamente necesarios para la protección de los parques nacionales y otros parajes naturales, recursos que no podría obtenerse en otras fuentes. Además, el ecoturismo puede ofrecer una alternativa viable de desarrollo económico a las comunidades locales que cuentan con escasas opciones de generación de ingresos.

El ecoturismo, asimismo, puede generar un mayor caudal de educación y activismo entre los visitantes, transformándolos en agentes de conservación más entusiastas y eficaces.

El Congreso será de 4 días en Mendoza y 3 días en el departamento de San Rafael.